Tenerife – La Palma. Islas Canarias

Las Islas Canarias siempre han sido un lugar que me ha llamado mucho la atención y al que, sin duda he de volver. En julio de 2011 estuve una semana allí con mi hermana Sonia.

Nosotras estaba claro que no queríamos turismo de playa, así que ya antes de ir, como era costumbre, organizamos todos los lugares que queríamos visitar y el planing del viaje.

El primer día, nada más llegar al Puerto de la Cruz ya tuvimos aventura. Fuimos al apartamento, dejamos las cosas y cual fue mi sorpresa cuando, de repente me vi con toda la ropa que llevaba puesta manchada de pintura. No se les había ocurrido otra cosa que pintar y no avisar. La verdad es que se portaron muy bien, me la lavaron y como no se fue del todo, me pagaron unos pantalones nuevos.

Ya desde mi primer día en Canarias, me di cuenta de que tengo el termostato diferente al resto de la gente. En serio, ¿porqué decís que en Canarias hace calor? Para mi 24 grados con viento constante no pueden ser calor en la vida. De verdad, nos bañamos en la playa solo un día porque no nos dijeran que habíamos ido y no nos habíamos bañado…

Allí descubrí la magia de los dragos y de la fauna isleña, vimos momias guanches y comimos papas arrugadas… Subimos al Teide y descubrimos que a 3000 metros de altura también crecen las margaritas y que el Teide tiene al pico viejo al lado haciéndole compañía. Y que la gente no aprecia su vida. ¿porqué suben con ropa y calzado de playa al pico más alto de España? Allí fue dónde mi cuerpo me enseñó que la altura me afecta y que sabía cual era el olor a azufre aunque no lo hubiera olido nunca antes.

Y fuimos a La Palma en un mini-avión. Primero visitamos Santa Cruz de la Palma y luego fuimos hacia el sur de la isla, a Fuencaliente, dónde descubrí que a los pinos también les gustan los cráteres de los volcanes para crecer. Este volcán los subimos y la bajamos varias veces, con mochilas incluidas, porque había que atravesarlo para ir hacia el apartamento que teníamos reservado… Cosas que nos pasan. (por cierto, que allí no vimos a nadie, nos habían dejado las llaves en una ventana y luego las teníamos que dejar ahí también el último día.)

Y paseamos y pateamos y cogimos un coche de alquiler, después de descubrir que allí las Guaguas solo pasan cuando pasan. Y nos fuimos hacia el norte a ver los Llanos de Aridane y la Caldera de Taburiente. Subimos al Roque de los Muchacho (el pico más alto de la Palma con 2416m) y me hice amiga de un cuervo. Pasamos por pinares preciosos hasta que llegamos al bosque de los Tilos y decidimos dormir en el coche en aquel lugar mágico de Laurisilva. Pasamos un poco de frío, pero valió la pena ver atardecer y amanecer allí.

Y con ese buen sabor de boca, volvimos a Tenerife y volví a casa (Sonia se quedó en la Gomera dándonos envidia y haciendo un voluntariado).

Han pasado 8 años pero hay cosas que aún las recuerdo como si estuviera allí. Estoy deseando poder regresar algún día y descubrir el resto de islas que me quedan.

Cuéntame, ¿tu has vivido Canarias?

8-14 de julio de 2011

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